Showing 1-5 of 5 items.

¡Perezcan las manos de Abu Lahab! ¡Perezca él!

Ni su hacienda ni sus adquisiciones le servirán de nada.

Arderá en un fuego llameante,

así como su mujer, la acarreadora de leña,

a su cuello una cuerda de fibras.